Y ¿qué harán ahora esos deportistas que se iban a retirar después de los Juegos Olímpicos?

0

La inmensa mayoría de los deportistas españoles están satisfechos con la noticia conocida este mediodía de que los Juegos Olímpicos de Tokio se aplazarán hasta el verano de 2021 a consecuencia del coronavirus. Pese a que muchos de ellos lleven pensando en esa cita olímpica varios años, ninguno podía entrenarse y, de haberse celebrado, habrían llegado a la cita nipona sin ninguna garantía de éxito y en peores condiciones que algunos de sus máximos rivales.

Los Juegos Olímpicos suponen el acontecimiento deportivo más importante que existe, y lo es, sobre todo, para los propios deportistas. Así lo declaran siempre que tienen ocasión. Por ese motivo, muchos de ellos optan, cuando llegan a una determinada edad avanzado, por retirarse una vez concluida la cita olímpica. Tokio 2020 no era la excepción.

Pau Gasol es, sin ningún género de dudas, el mejor jugador de baloncesto español de la historia. El pívot catalán podría haber disputado en Tokio sus quintos Juegos Olímpicos consecutivos con 40 años recién cumplidos. Ahora bien, una fractura en el hueso navicular de su pie izquierdo sufrida el pasado mes de mayo le mantiene, desde entonces, en el dique seco, y sin ni siquiera, haber podido debutar en los Blazers de Portland.

Las perspectivas para que Pau pudiera llegar a jugar en Tokio no eran nada halagüeñas. Quizá al retrasarse los Juegos hasta el verano 2021, las opciones de que Gasol se despida a lo grande de la selección española puedan ser más, aunque no olvidemos que jugaría en la cita olímpica con 41 años. Lo nunca visto.

Las leyendas del balonmano español

Otro caso similar, aunque con más de un jugador, ocurre en la selección española de balonmano. El eterno capitán, Raúl Entrerríos, junto a otros integrantes históricos del conjunto nacional como Julen Aguinagalde, Joan Cañellas o Dani Sarmiento, forman parte de la mejor generación histórica del balonmano español. Su último triunfo en el Europeo de enero que dio el pasaporte directo para Tokio fue la última gran prueba de ello.

Ahora queda la duda de saber qué harán estos deportistas ilustres, y muchos otros, con el aplazamiento de los Juegos Olímpicos un año. Una temporada más supone un increíble esfuerzo físico y mental que no todos podrán permitirse. Habrá que estar atentos a comprobar su decisión.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here